FORMAS DE CONSULTA

 

Cada año calendario, está relacionado con un arquetipo del Círculo Kawsay, y cada doce años (un ciclo) vuelve a repetirse. Lo mismo ocurre con los meses, que nos traerán el dato más preciso de la más alta vibración de nuestra esencia o alma; y el día nos señala nuestro "propósito de vida, nuestros talentos", para qué somos buenos.  Por eso digo que EN TU FECHA DE NACIMIENTO, está la llave que abrirá todos los cerrojos de tus negaciones, trampas y falsas creencias.

En lo personal soy un “ÁRBOL” con esencia de “BRUJA”, así que ambos personajes provocan una interesante mixtura en mí, entendiendo que esa esencia ha estado “pura o inocente” en mi primera infancia y según mi evolución, volverá a estarlo en mi adultez mayor; en el acontecer de mi existencia, mientras tanto, mis características “ÁRBOL” me van llevando de la mano por la vida.

¿Cómo sabemos qué personaje o personajes nos habitan?

Antes de ir a los “cálculos matemáticos” simples, que nos dirán qué arquetipos rigen primordialmente nuestra vida, es ESENCIAL que comprendan que todos nos habitan y dejan una enseñanza en nosotros.

A continuación les ofrezco los gráficos con la correspondencia de AÑOS/PERSONAJES, que les ayudarán a no tener que “sacar largas cuentas” cada vez que quieran conocer un arquetipo.





En el gráfico que les dejo a continuación, pueden ver un ejemplo de cómo utilizar una fecha de nacimiento y hacer su lectura correctamente:





¿Para qué nos sirve identificarnos con figuras arquetípicas?

Todos nosotros, algunos más que otros, nos contamos permanentemente una historia sobre nosotros mismos; que fuimos niños consentidos, o no queridos, u olvidados.  Suele haber una etiqueta que nosotros nos colocamos y que nuestro grupo de pertenencia riega esa creencia; seguramente, si pudieramos hacer un análisis honesto y en consciencia, veríamos que hemos estado alimentando "al lobo incorrecto" (la leyenda de los dos lobos).

Si en mi familia está mal vista la tristeza, pero no así el enojo, seguramente mis reacciones ante conflictos estarán ligadas a la segunda emoción, aunque sea la tristeza lo que realmente me habita, y lo que necesito mostrar.

Así un mar de emociones y "permitidos" van forjando esa historia, y es bastante difícil salir del cuento que nos contamos, que suele estar lleno de justificaciones o capítulos de la historia, olvidados.  

En cambio, cuando llega una historia de afuera, con personajes arquetípicos, de los cuales, ninguno soy yo exactamente, sino que son espejos, en los que podré observarme o no, y negarlos absolutamente; esa historia o cuento, atravesará más facilmente las barreras de mi inconsciente, ese mar profundo y oscuro, donde guardamos la "verdadera historia", y entonces, se producirá la magia, pues sin darnos cuenta nos encontraremos diciendo: "cuánto me parezco" a esa Bruja o a ese Caballero!!

Ese será el instante de avanzar.  De comenzar a ponerle nombre a las cosas, sin temor.  Quién soy yo o qué mascara llevo ante mi familia?  Cuál me pongo ante mi pareja?  Qué máscara he necesitado para enfrentar al mundo exterior?

En ese momento, el cuento empezará a ser, nuestro  cuento.


EL VIAJE

Allí es donde, para el Círculo Kawsay, comienza nuestro verdadero e intencionado viaje.  El viaje de autoconocimiento, el de la via plena y consciente.

Para todo viaje, nada mejor que una brújula o Rosa de los vientos, para identificar el Norte y saber con exactitud hacia dónde dirigirnos, luego, por supuesto, habrá que tener otros asuntos en cuenta: qué recursos tengo para el viaje? con quién viajaré?  mi pareja o mi familia o todos? cuáles son mis talentos o dones para que el viaje sea placentero y fluido?

Por eso he diseñado una ROSA DE LOS VIENTOS KAWSAY que nos ayudará a ponerle el nombre de un arquetipo a cada una de esas preguntas, que además estará relacionada con un punto cardinal concreto... pero vamos paso a paso en este viaje.




Cómo leer la Rosa de los vientos Kawsay?

Lo primero que observamos, aparte de los puntos cardinales concretos, como en cualquier rosa de los vientos, es una serie de números, que nos señalizarán las "casas o áreas" de vida, en forma similar a cómo las lee la astrología tradicional.  Entonces donde dice "1", hará referencia al área de nuestra existencia que tiene que ver con nuestro YO, algo así como nuestra tarjeta de presentación, qué muestro y qué ve la gente, "a primera vista" de mí (en otro ámbito cuando trabajamos desde lo kármico, esa casa 1, nos habla de la vida inmediata anterior a la actual y todo lo que traemos de esa vida).

El área o la casa 2, hace referencia a nuestro RECURSOS MATERIALES, nuestras posesiones, y todo lo que represente valoración, seguridad y estabilidad; todo lo que es "mío".

El área o la casa 3, habla de la COMUNICACIÓN y nuestros vínculos, hermanos, vecinos; es darnos cuenta que hay "un afuera" y que no siempre será como nosotros o pensará igual, ni parecido.

El área o la casa 4, representa la FAMILIA, nuestras tradiciones, creencias, lo ancestral, orígenes, pasado, raíces, hábitos.  También nos habla de nuestra vida privada y nuestros  sentimientos.

El área o la casa 5, es donde aparecen nuestros deseos, el sentirnos únicos; cuando decimos CREATIVIDAD, hacemos referencia a todo aquel proceso por el que pasamos "sin juicio, ni controles" para poder crear.  Aquí también es donde exploramos el placer y las relaciones en las que solo habrá esa búsqueda, más que responsabilidad.

El área o la casa 6, está relacionada con la RUTINA o lo cotidiano, lo sistémico y la salud. Es identificar cómo superamos en lo práctico nuestras cuestiones diarias, cómo nos manejamos con las responsabilidades, las planificaciones, las críticas y los plazos.

En el área o la casa 7, es donde aparece nuestra relación de PAREJA, y los contratos. Cuando hablamos de pareja, nos referimos a una relación 1/1 con responsabilidad, por eso se la conoce también como el área de los contratos. Serán nuestras relaciones donde hay una interdependencia.

En el área o la casa 8, aquí observamos nuestras TRANSFORMACIONES emocionales, y lo que provocan en nosotros.  Aparecerán aquí todas las cuestiones relacionadas con tabúes, con la muerte, con nuestros miedos, con lo sexual, y con recursos compartidos.

En el área o la casa 9, donde decimos que se halla nuestro PROPÓSITO DE VIDA, es conocida como la casa de la filosofía, de los estudios superiores, y es notable ver que se encuentra en el Norte (es interesante recordar cuántas veces decimos que "hemos perdido el Norte", cuando lo que queremos decir es que nos desconocemos a nosotros mismos).  también se la conoce como "Casa de Dios", y desde el Círculo Kawsay, sentimos que aquí es donde radican todos los dones o regalos recibidos al nacer a esta vida.

En el área o la casa 10, reside nuestro desarrollo profesional, nuestra VIDA PÚBLICA, y nuestra reputación, cómo nos relacionamos con el mundo.  Aquí entramos a la Sociedad, quiénes queremos ser en nuestro árbol genealógico, y nuestra responsabilidad con ese mundo exterior.

En el área o la casa 11, vemos todo lo relacionado con los IDEALES y los GRUPOS.  Tiene que ver con nuestros proyectos a futuro, nuestro legado, aquí ya no somos nosotros como individuos, sino que somos parte de algo más grande que nuestra individualidad.  Aqui nos liberamos de nuestro poder personal, porque todo lo que aquí ocurre tiene que ver con el "colectivo".

En el área o la casa 12, aparece el INCONSCIENTE, donde vivenciaremos nuestra verdadera integración emocional; como ejemplo, esta casa es como un mar inmenso y profundo, donde no siempre podremos ver a simple vista lo que nos ocurre o aquello a lo que tememos.  Es tal vez la casa más difícil de analizar, donde residen nuestros sueños y nuestras pesadillas, nuestras ilusiones y lo oculto de nosotros mismos.


La mención a las casas o áreas de vida es solo a modo de ejemplo, ya que la complejidad para el análisis nos demanda sentarnos a estudiar este maravilloso mapa de viaje.

La siguiente instancia a observar en la Rosa de los Vientos Kawsay, es que en cada una de esas áreas o casas, figura el nombre de un arquetipo.  Por una cuestión práctica, comenzamos por identificar dónde colocaremos al arquetipo de la CASA 9.  Y, por qué esa y no otra?  Porque cuando nació el Círculo Kawsay, su verdadero y único motivo en aquel momento, era identificar nuestro propósito de vida, nuestros dones y talentos, por eso el "día" de nuestros nacimiento y la forma de leerlo, nos indica en el caso de "Juan", por ejemplo, que en la CASA 9 él tiene al arquetipo Maga.  De allí en más y siguiendo el sentido de las agujas del reloj (no como las casas, que podrán ver funciona en el sentido contrario), colocaremos los otros arquetipos en el orden que aparecen en la grilla.

Siguiendo el ejemplo, si la Maga "cae" en casa 9, el siguiente arquetipo es el Cóndor y caerá en la casa 8, luego la Sirena y estará en casa 7, y así sucesivamente.

Para comprender el significado de lo que implica tener a cada uno de los arquetipos en las casas mencionadas, podemos leer las particularidades de ellos en el apartado "ARQUETIPOS".







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